En el año 2020 los terrestres parten a explorar el planeta Venus desde sus bases selenitas. Al llegar a destino descubren un planeta atestado de dinosaurios y un dudoso rastro de una avanzada y oculta civilización.
Ficha Técnica
Director: Curtis Harrington / Productor: George Edwards / Guión: Curtis Harrington / Fotografía: Vilis Lapenieks / Música: Ronald Stein / Montaje: Leo H. Shreve / Intérpretes: Basil Rathbone (Profesor Hartman), Faith Domergue (Doctora Marsha Evans), John Bix (John el Robot), Gennadi Vernov (Andre Ferneau), Georgi Zhzhyonov (Hans Walters), Yuri Sarantsev (Allen Sherman), Georgi Tejkh (Dr. Kern), Vladimir Yemelyanov ( Brendan Lockhart)... / Nacionalidad y año: USA 1965 / Duración y datos técnicos: 78 min. Color (V.O.S.E.)
Comentario
En la década de los 60, Roger Corman, una de los productores más astutos y sagaces de la serie B, logró obtener los derechos de dos películas de ciencia ficción soviéticas: “Niebo Zowiet” aká “The Heavens Call” (1959) y “Planeta burg” / “Storm Planet” (1962), a las que despedazó seleccionando las mejores partes (por lo general los excelentes efectos especiales) para reutilizarlos en nuevas producciones de su cosecha. “Niebo Zowiet” fue usada para “Battle Beyond the Sun” (1963), mientras que “Planeta Burg” acabó en tres filmes diferentes: “Queen Of Blood” (1966), “Voyage To The Planet Of Prehistoric Woman” y la que nos ocupa. Corman siempre les dio estos proyectos a jóvenes directores que luego se convertirían en luminarias de la realización. Nombres como Curtis Harrington, Francis Ford Coppola, Stephanie Rothman y Peter Bogdanovich. En este caso, en “Viaje al Planeta Prehistórico”, toda la película en sí es un plagio. No, mejor dicho, es la misma película a la que se le añadieron las intervenciones de Basil Rathbone (con 73 años y al final de su carrera) y de la heroína de la serie B de los 50, Faith Domergue. Pero éstas son mínimas, siendo el 95% de la cinta clavadita al film original. Por lo tanto los intérpretes son en su mayoría rusos. Aunque Corman les cambia el nombre y los convierte por arte de magia, en actores estadounidenses. A partir de ahí, una nueva banda sonora, un doblaje que narra una trama ligeramente distinta y “¡voilá!” ha nacido “Viaje al Planeta Prehistórico”. Por supuesto nos quedamos con la original, pero resulta curioso el comparar ambos filmes y comprobar la desfachatez del rey del baratillo, Mr. Roger Corman. La original “El Planeta de las Tormentas” la podéis encontrar en éste, vuestro blog, aquí.
En el año 1990 llega al planeta Tierra una llamada de auxilio de una misión alienígena estrellada en la superficie de Marte. Una expedición terrestre es enviada al planeta rojo pero luego de varios contratiempos logra dar con la nave extraterrestre. Todos sus tripulantes han desaparecido; y la misión terrestre de apoyo, localizada en la luna Fobos, ha logrado dar con el paradero de una sobreviviente alienigena. Pero en el viaje de regreso a la Tierra, la alien comienza a develar un desesperado apetito por la sangre humana. Con varias bajas en su tripulación, la misión de rescate parece llevar un destino incierto.
Ficha Técnica
(Título Original: "Queen Of Blood") / Director: Curtis Harrington / productor: Samuel Z. Arkoff / Productor Ejecutivo: Roger Corman / Guión: Curtis Harrington / Fotografía: Vilis Lapenieks / Música: Leonard Morand / Efectos Especiales: Mikhail Karyukov / Intérpretes: John Saxon (Allan Brenner), Basil Rathbone (Dr. Farraday), Judi Meredith (Laura James), Dennis Hopper (Paul Grant), Florence Marly (Reina Alienígena), Robert Boon (Anders Brockman), Don Eitner (Tony Barrata), Forrest J Ackerman (Ayudante de Farraday) / Nacionalidad y Año: USA, 1966 / Duración y Datos Técnicos: 78' Color
Comentario
Roger Corman, en toda su prolífica carrera, se ha caracterizado por la economía de sus proyectos y su rapidez a la hora de elaborarlos (por ejemplo, el rodaje de “La Pequeña tienda de los Horrores” duró dos días). Para ello echaba mano de todo aquello que estuviese a su alcance. Uno de sus métodos para abaratar y a la vez acelerar sus producciones era, en los años 60, el adquirir los derechos de algunos filmes del cine soviético de ciencia-ficción y utilizar escenas de éstos para completar sus propias producciones.
La URSS utilizaba el cine como medio de propaganda política y la conquista del espacio era un pilar importante de dicha propaganda. La carrera espacial estaba muy reñida entre rusos y americanos, y los primeros no escatimaban en gastos a la hora de producir películas sobre el espacio, con unos efectos especiales muy conseguidos para la época.
Corman se quedaba con lo que le interesaba del film (exteriores, naves espaciales, multitudes, etc…), eliminando a los actores rusos, y le añadía nuevas escenas. Cortar y pegar. Se agita y ya tienes un film original de Roger Corman. Lo hizo por primera vez con el film “Batalla más allá del Sol” (Battle Beyond the Sun, 1963), dirigida por Francis Ford Coppola, que fue creada a partir de la rusa “Nebo zovyot”, de Aleksandr Kozyr, de la que sacó también imágenes para este “El Planeta Sangriento”. También por aquel entonces utilizó esta misma técnica con otras películas del género con aires prehistóricos: “Viaje Al Planeta Prehistórico” (“Voyage to the Prehistoric Planet", 1965), también dirigida por Curtis Harrington, y “Viaje al Planeta de las Mujeres prehistóricas” (“Voyage to the Planet of Prehistoric Women”, 1968), a partir del film ruso “Planet Burg” (1962). El colmo del descaro es que ambas películas dirigidas por Harrington estaban protagonizadas por Basil Rathbone y sus apariciones en los dos filmes fueron rodadas a la vez y en los mismos decorados. Algo rápido (“Planeta Sangriento” fue rodado en ocho días) y barato (costó 65.000 dólares). Y a ganar dinero.
Una vez Harrington recoge el metraje soviético concibe una historia de ciencia-ficción y terror delirante. Científicos y astronautas terrestres van al rescate de una expedición alienígena y se encuentran de repente con “un vampiro” que se dedica a chupar la sangre a todo aquel que se le cruza en su camino. En realidad sigue una trama que recuerda en primer lugar a “El terror del Espacio exterior” (“It! The Terror From Beyond Space”, 1958) y, como no, a la genial “Alien” de Ridley Scott.
La película en sí no está mal. Entretiene. Es evidente esa contraposición existente a lo largo de todo el film, entre las escenas rodadas por los rusos, llenas del lujo y de los detalles propios de una superproducción, y los decorados cutres de celofán de la factoría Corman. Por ejemplo, nada más empezar la película el protagonista (John Saxon) camina por el Instituto Internacional de tecnología Espacial (bastante pobre para tan rimbombante título) y se dirige hacia una puerta con un cartel (de papel) que pone “Comunicaciones Astra”. Entra y se encuentra con su prometida escuchando mensajes interestelares a través de una especie de… ¿generador eléctrico? Pero es evidente que son detalles que hay que perdonar en la gran mayoría de las películas de ciencia-ficción de serie B.
El guión está lleno de esos diálogos anodinos repetidos hasta la saciedad en cientos de películas del género y de fallos garrafales. Porque, digo yo: acaban de recoger a una alienígena verde con pinta sospechosa y de repente muere uno de sus astronautas de forma violenta. ¿Y qué hacen al respecto? Nada.
Las actuaciones son mediocres, a excepción claro está de la alienígena-vampiro superviviente, interpretada por la checoslovaca Florence Marly. A pesar de su parecido con “El grinch” que quería robar la navidad, Marly tiene una presencia magnética, llena de maldad, que absorbe y engancha. Es lo mejor del filme.