jueves, 29 de septiembre de 2011

Captain Kronos, Vampire Hunter (UK 1972) [Hammer] V.O.S.E.





sinopsis:
El lugar: una comarca centroeuropea germanófona (o eso parece). El tiempo: algún momento indeterminado de la segunda mitad del siglo XVIII. Una serie de extrañas muertes en las que las víctimas aparecen sin una gota de sangre y con un aspecto horriblemente envejecido (a pesar de ser jóvenes) hace que el doctor Marcus, médico local, requiera la presencia de su antiguo conmilitón Kronos, y su ayudante, el jorobado profesor Grost.
El capitán Kronos (ducho en el arte de la esgrima y veterano del Ejército Imperial) y el profesor Grost no son médicos, ni detectives, ni policías... Son una especie de equivalente (en su época) a las actuales empresas de desratización y desinfección.
Son cazadores de vampiros...




Ficha Técnica

Director: Brian Clemens / Productora: Hammer Films. / Guión: Brian Clemens / Fotografía: Ian Wilson / Música: Laurie Johnson / Montaje: James Needs / Intérpretes: Horst Janson, John Cater, Caroline Munro, John Carson, Wanda Ventham, Shane Briant, Lois Dane, Ian Hendry, William Hobs, Brian Tully, Robert James, Perry Soblosky, Paul Greenwood, Lisa Collins, Susana East, John Hollis, Elisabeth Dear / Nacionalidad y año: Reino Unido 1972 / Duración y datos técnicos: 91 min. Color DVDRip. Versión original en inglés con subtítulos en español en archivo aparte.


Comentario
A principios de los 70’s el género terrorífico estaba cambiando a toda velocidad. La vieja escuela británica, con sus resabios góticos y su estética clasicista y elegantona se hacía a un lado para dejar paso a una nueva tendencia, mucho más explícita y truculenta. Había que buscar nuevos lenguajes, nuevos recursos, nuevas ideas para seguir provocando esa misma sensación de “agradable y reconfortante” escalofrío en las jóvenes generaciones de espectadores, muy diferentes de sus hermanos mayores en cuanto a gustos y exigencias. Para lograrlo, las películas de terror cada vez recurrían más al tremendismo visual (pre-gore) y, tangencialmente, a un erotismo menos elusivo, más explícito (dentro de un orden). Los argumentos abandonaban los motivos sobrenaturales y “de época” para ofrecer ambientaciones contemporáneas y horrores más realistas, mientras la carga erótica (que siempre había estado ahí, ojo... aunque de forma más elusiva) se dejaba de sutilezas y empezaba a recurrir al menudeo de desnudos femeninos (benditos sean, por lo demas, ejem).
Efectivamente, los protagonistas de las cintas de terror de principios de los 70’s ya no son criaturas fantásticas como vampiros, o fantasmas... Son monstruos humanos, de carne y hueso, asesinos psicópatas, familias disfuncionales y enloquecidas, sádicos amorales, gente con problemas psicológicos. En realidad, el cambio de rumbo comienza a detectarse a finales de los 60’s. Cosas como Horror House, Twisted Nerve o Corruption, aunque todavía se mueven “entre dos aguas”, prefiguran lo que va a venir. Pero ya en fecha tan temprana como 1970 se estrena la humilde (no por ello menos notable y eficaz) 10 Rillington Place (El Estrangulador De Rillington Place) en la que, pese a la ausencia de casquería y similares (no hay un gota de sangre en toda la película) ya está codificada buena parte del nuevo lenguaje. La estética feísta y sórdida, la atmósfera fría (esa especie de indiferencia moral), la aparente ausencia de emotividad.
La Hammer, que había conocido su época gloriosa entre 1958 y 1968, empezaba a estas alturas a mostrar ciertos síntomas de crisis (lo que no le impidió firmar, entre 1970 y 1971, auténticas obras maestras como Vampire Lovers, Dr Jeckill & Mrs Hyde o Blood On Mummy’s Tomb). Pero no de agotamiento... porque entre 1970 y su último vagido cinematográfico de 1976 demostró, al menos, una capacidad de esfuerzo, imaginación y riesgo que hace buenos hasta sus errores.
Así, fue capaz de darle una vuelta fabulosa al mito del Dr. Jeckill con la aparición de una (estupenda) señora Hyde. De recuperar la Carmilla de Le Fanu potenciando la cosa erótico-festiva-lésbica en su famosa trilogía Karnstein (de las tres películas, The Vampire Lovers es una absoluta maravilla se mire como se mire. Twins Of Evil aguanta perfectamente el tipo. Sólo Lust For A Vampire baja el listón). De enfocar los horrores del antiguo Egipto bajo el prisma de Stocker y del revival pagano, sin necesidad de recurrir a momias propiamente dichas con la espléndida Blood On The Mummy’s Tomb. De inventarse el Circo de los Vampiros (a medio camino entre Bradbury, los Rolling Stones de la época y los geeks del siglo XIX). De fundir los recursos y estéticas del gótico de toda la vida con el terror psicológico moderno en películas tan satisfactorias como Los Demonios De La Mente. De abordar el tema de Jack El Destripador desde un novedoso punto de vista (similar al apuntado para el Dr Jeckyll). De explicarnos, con detallado realismo británico y espíritu de película histórica, el curioso proceso por el cual se forman las leyendas (La Condesa Drácula). Joder.... ¡¡Hasta llegó a mezclar (gloria eterna le sea debida) los vampiros con las películas de chinos!! (Cuando en el cine de mi pueblo “estrenaron” Kung Fu Contra Los Siete Vampiros De Oro, en 1975, los críos de nueve años supimos que Dios existía y había escuchado, por fin, nuestras plegarias).
La Hammer le echó arrestos y, sobre todo, inventiva... buscando con todas sus fuerzas una salida novedosa que, al final, no la salvó de la crisis y de la muerte por agotamiento. Pero es esa misma búsqueda, ese afán lo que, en realidad, le honra. Y hace doblemente disfrutables las películas que la productora alumbró entre 1971 y 1976.
Captain Kronos Vampire Hunter es un ejemplo perfecto de todo lo que acaba de señalar. En este caso concreto, lo que se intentó hacer fue un atrevido crossover entre el género de Aventuras y Espadachines y el de Terror propiamente dicho.
No es una idea absolutamente original. Ya en los años 30 el escritor americano Robert E. Howard (el creador de Conan) imaginó al puritano y correoso Solomon Kane; una mezcla de Roundhead inglés y Veterano de la guerra de los Treinta Años que, en pleno siglo XVII, se dedica a exterminar monstruos, vampiros y abominaciones varias a golpe de espada y pistolón de yesca. Es evidente que al imaginar la figura del cazavampiros dieciochesco, Brian Clemens (director y guionista de la peli) tenía en mente los relatos de Howard sobre el puritano inglés. Pero eso no quita mérito a la peli ni a la figura del capitán Kronos, que evoca, además de al susodicho, al cowboy hierático y justiciero de los mejores spaghetti-westerns.
En efecto, otra de las influencias destacables de la película proviene, precisamente de ese subgénero italo-americano tan en boga a finales de los 60’s y principios de los 70’s (en serio… sólo hay que ver la peli para darse cuenta). Y no faltan tampoco elementos directamente sacados del cómic de aventuras fantásticas. De hecho, en uno de esos feed-backs que se dan en tantos campos, el propio Kronos llegó a protagonizar alguna aventura gráfica cuando la Hammer, ya a finales de su historia (y de la década) intentó jugar (con escaso éxito) en el campo de los tebeos.
El resultado es una película más correcta y eficaz de lo que a priori podría pensarse. Tremendamente simpática, para nada ridícula ni pretenciosa, y condenadamente entretenida. Hecha para ser disfrutada sin prejuicios (con cierta predisposición de nuestra parte, cierto… Pero de verdad que no cuesta ningún esfuerzo olvidarse de ellos), lo que no deja de ser inevitable en el 99% del género fantástico y de ciencia-ficción. Incluso tiene sus toques de humor (negrísimo, por cierto)… Y si no, echadle un vistazo a la chocante escena en que deben dar muerte al primer vampiro que atrapan, sometiéndolo a diferentes pruebas para saber cuál es el método apropiado para los de su especie, jejejeje.
Se nota la mano de Brian Clemens, experto y eficaz guionista con experiencia tanto televisiva (en la fabulosa serie Los Vengadores, por ejemplo) como cinematográfica. En efecto, suyos son los guiones de la magistral And Soon The Darkness (ya posteada aquí), la maravillosa The Golden Voyage Of Simbad o la notabilísima Dr Jeckyll & Sister Hyde. Como director firmó, además de la que ahora os presento, una película tan estimable como Blind Terror (Terror Ciego). Después volvió al medio televisivo en el que ha seguido hasta la actualidad.
Y, además, la cinta tiene otro punto a su favor que no puede ser pasado por alto: la presencia de la hermosísima y desarmante Caroline Munro, una de las actrices más condenadamente hermosas y mordisqueables de los años 70’s, vivediós.
Pero, por el contrario, también es cierto que no es precisamente la mejor película de la Hammer. Ni siquiera de las más redondas que produjo en esa época de decadencia. Uno de sus principales defectos, si no el mayor, está en las limitaciones interpretativas del protagonista. Horts Janson no es que sea hierático; es que parece un trozo de madera. He visto panes de pueblo con mayor capacidad expresiva que la cara de ese hombre; y el zumbido que hace un ventilador tiene más sentimiento que la dicción de este tío. Mandagüevos. Una cosa es la frialdad y el hieratismo de un Clint Eastwood en los spaghetti-westerns de Sergio Leone y otra la incapacidad de este hombre para hacernos creer que es un ser humano y no un buzón de correos.
También se resiente la peli de cierto ajuste presupuestario mayor del acostumbrado (la Hammer debía de estar apretándose el cinturón... al menos desde 1971), aunque en esto la productora tenía ya mucha experiencia y, como era habitual en ella, apenas se nota.
En cualquier caso, y pese a todas sus virtudes, su simpatía y su audacia, lo del crossover entre espadachines y vampiros fue un intento fallido (y eso que el final se pensó para dejar abierta la posibilidad de sucesivas continuaciones.De hecho, la Hammer llegó a manejar la posibilidad de crear algo parecido a una saga con el capitán Kronos como protagonista, lo que hubiese remarcado todavía más el parentesco antes aludido con el howardiano Solomon Kane y con el mundo del comic). Un camino truncado que no tuvo continuidad (Hay una expresión inglesa para eso... En Historia, digo. Sirve para referirse a una especie de experimentos sociales, económicos o culturales que, a pesar de haber tenido continuidad durante varios siglos y muchas generaciones, al final no han fructificado. No han dejado otra huella que la arqueológica... Por ejemplo, la domesticación de algunos animales –como la hiena-, o colonizaciones como la de Groenlandia por los noruegos entre los siglos XI y XIV. Algo así como Vía Muerta o Calle Sin Salida... Aunque me mataran ahora mismo no podría recordar la expresión... pero ése es el sentido).
Un camino truncado que no tuvo continuidad, digo.

O sí...
Porque películas relativamente recientes, de hace unos pocos años, como Van Helsing (abominable, por lo demás) o Solomon Kane recuperan totalmente esos planteamientos (espadas y sombreros de ala ancha contra chupasangres, vaya... Y duelos de esgrima si es posible...).
Y cosas como Blade o Underworld (por citar pseudo-sagas recientes, igual de abyectas y aberrantes que lsa anteriormente citadas) juegan con todo ese rollo de la “mística guerrera y combatiente” que ya está prefigurada claramente aquí...
Pues eso.

Que voacés disfruten de la peli como lo he hecho yo. Porque de eso se trata, mes amis. De disfrutarla.


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5 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola,he descubierto hoy vuestro blog y estoy asombrado de veras.
Soy un aficionado a la ciencia/ficcion y os agradezco de corazón todos los aportes,enhorabuena y gracias

Anónimo dijo...

Perdona la molestia, podrías re-sibir la pelicula?
Es que megaupload falleció

afid alfaro dijo...

Gran pelicula. Pero esto es copia mala, encontré el sitio para ver películas con alta calidad. Pensé que algunos de ustedes también querrían verlo.

Haga clic para vincular >>>> 𝐅𝐔𝐋𝐋.𝐒𝐓𝐀𝐑.𝐌𝐎𝐕𝐈𝐄32.𝐂𝐎𝐌

wingsio dijo...

Interesting article! Thank you for sharing them! I hope you will continue to have similar posts to share with everyone!

Alice Taylor dijo...

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