lunes, 26 de septiembre de 2011

Let's Scare Jessica To Death (USA 1971) V.O.S.E.




sinopsis:
Jessica es una mujer que, tras la muerte de su padre, ha sufrido una crisis mental tan grave como para tener que ser ingresada en un sanatorio psiquiátrico. Una vez recuperada y con sus miedos superados, decide, junto a su marido Duncan, abandonar Nueva York e iniciar una nueva vida en una granja de Nueva Inglaterra. Acompañados por su amigo Woody, se establecen en su nuevo hogar, un viejo caserón de madera construido en el siglo XIX, al que la gente de los alrededores conoce como Casa Bishop. Al llegar se encuentran con una joven “okupa”, una pelirroja llamada Emily, que se había establecido en el lugar pensando que la granja no tenía dueño y con la que congenian hasta el punto de permitir que siga vivienda con ellos, al menos durante un tiempo.
Los problemas empiezan cuando Jessica se da cuenta de que no está tan recuperada como creía. O, al menos, eso es lo que parece…


Ficha Técnica
Director: John D. Hancock / Productora: Paramount Pictures / Guión: John D. Hancock y Lee Calcheim / Fotografía:Robert M Baldwin / Música: Orville Stoeber / Montaje: Murray Solomon / Intérpretes: Zohra Lambert, Barton Heyman, Kevin O’Connor, Mariclare Costello, Alan Manson, Gretchen Corbett / Nacionalidad y año: Estados Unidos 1971 / Duración y datos técnicos: 90 min. Color. DVDRip. Versión original en inglés con subtítulos en castellano.



Comentario
Todos habréis oído hablar del Gótico como género literario y cinematográfico (sí, ya sé que, además de eso, y sobre todo, es un estilo artístico desarrollado durante la Baja Edad Media y principios de la Moderna, ejem. Pero yo creo que nos entendemos, mes amis). Al respecto hay diferentes opiniones y (sobre todo últimamente) cada vez más indigencia y laxitud en la caracterización. Yo mismo, sin ir más lejos, he visto cómo se catalogaban de “góticas” cosas que no tenían nada que ver con el adjetivo. Desde las novelas de Stephen King hasta las sagas vampíricas de moda destinadas al público adolescente. Quien así hace está confundiendo el todo con la parte. Si bien es cierto (a grandes rasgos) que lo Gótico pertenece al género terrorífico, no todo lo terrorífico es gótico. No son términos sinónimos. Ni mucho menos.
No es cuestión de entrar ahora en definiciones, sobre todo porque aquí cada uno tiene su opinión, y la mía es igual de discutible que cualquier otra, pero conviene aclarar las cosas. Algún día habrá que abordar el tema y debatirlo en condiciones (civilizadamente, quiero decir, jejeje) pero vayan por delante unos ejemplos para dar una idea de lo que (yo creo) es el Gótico y deslindarlo de lo que no lo es.
El Drácula de Bram Stoker (la novela) no es gótico (mal que les pese a los que lo repiten, incansablemente, una y otra vez). El Drácula de Terence Fisher (la peli de la Hammer de 1958) sí es Gótico.
Melmoth El Errabundo, la novela de Maturin de 1840, es Gótico (quintaesencial, además). El Conde Magnus, de M.R. James no es gótico (a pesar de ser uno de los mejores relatos de terror de todos los tiempos).
La Maschera Del Demonio (la película de Mario Bava de 1960) es Gótico (pluscuamperfecto). El Viy (la cinta soviética de 1967), que se inspira en el mismo relato y con mayor fidelidad, no es gótico. Como no lo es el cuento original de Gogol al que las dos toman como base.
En literatura son góticos autores como el mencionado Maturin, Walpole, M.R. Lewis, Mary Shelley (aunque yo, su Frankenstein, no lo veo gótico... Cosas mías), Anne Radcliffe, etc. Parte de la producción de Poe podría considerarse gótica también (aunque otra, la mayor y más famosa, no tiene absolutamente nada que ver). Y lo mismo ocurre con gente como Hoffman, Dumas y otros.
Pero los autores de la segunda mitad del siglo XIX como Dickens, Le Fanu, Benson, Maupassant, M.R. James etc, no son góticos (con independencia de que, a veces, contengan elementos que si podrían guardar relación con el goticismo. Sobre todo Le Fanu). Y ya no digamos lo alejada que está de ese estilo gente como Ambrose Bierce, Arthur Machen, Algernoon Blackwood, Robert E Chambers... Por no hablar de Lovecraft (al que en algún sitio he visto citar, ya en el colmo del disparate, como gran gurú del género gótico. Lo dicho... Hay quien confunde el culo con las témporas).
Pues establecido esto (y os aseguro que sobre el tema escribiría un tocho insoportable. Soy un pelma) quiero hablar de un término que, aunque parezca guardar relación con lo anteriormente expuesto, en realidad no tiene nada que ver. Se trata de lo que se ha venido denominando AMERICAN GOTHIC.
La idea es, en sí misma, una contradicción. Estados Unidos no es un país con tradición gótica (ni literaria, ni arquitectónica, of course). América es un continente joven al que la civilización occidental llegó en pleno Renacimiento. Incluso cuando el género literario (la novela de terror) nació y tuvo su auge, entre finales del siglo XVIII y principios del XIX, los yanquis se mantuvieron algo apartados (con matices… Wieland O La Transformación es una obra seminal, pionera del género terrorífico en muchísimos aspectos). Poe, ya digo, tiene su puntico gotizante en algunos relatos, pero no puede considerarse un autor gótico. Lo mismo (pero corregido y aumentado) le pasa a Hawthorne. Washington Irving es el que, en cierto modo, más se acerca al modelo europeo... pero tampoco es un prototipo.
Curiosamente, en el cine suele achacarse a los norteamericanos la fijación del canon gótico con las producciones de la Universal, aunque yo albergo ciertas dudas... No tengo claro que el Dracula de Lugosi fuese una peli gótica strictu-sensu (aunque sí los Frankensteins de Whale), ni, desde luego, los diferentes hombres-lobo de los 40’s. La RKO sólo tocó el subgénero (desde mi discutible e indigente punto de vista) en Bedlam. Y poco más.
Las películas del ciclo Poe-Corman-Price (y algunas otras, desde The Undead hasta Twice Told Tales, por nombrar apenas dos) son finísimos ejemplos de Gótico cinematográfico, eso sí. Pero ojo: que sean películas góticas americanas no quiere decir que pertenezcan al American Gothic; en absoluto. De hecho no tienen nada que ver con él. Sí, ya sé que la cosa suena confusa, pero os lo puedo explicar. El American Gothic y el Gótico (literario, cinematográfico) son, más allá de la homofonía, dos cosas completamente diferentes, sin apenas punto de contacto (más allá de tratarse de subgéneros del terror)
En realidad el término American Gothic proviene de un cuadro pintado en 1932 por Grant Wood que todos conoceréis (incluso los que penséis que no) porque, de alguna forma, es algo así como un icono del siglo XX. Ya sabéis... Ése en el que aparece una pareja de granjeros mirando hieráticos al frente, plantados delante de su granja de madera (en la que se advierte, en el piso superior, una ventana de estilo neogótico victoriano... Quizás de ahí el título que Wood le dio a su obra. No sé.). Un cuadro a la vez costumbrista e inquietante. Naif y complejo al mismo tiempo.
¿En qué consiste en realidad el American Gothic cinematográfico? No lo tengo claro del todo. Hay quien usa el término simplemente como una acotación cronológica, designando con él a las películas norteamericanas de terror realizadas entre 1968 y 1980. Yo, humildemente, me apunto a otra acepción (no soy original, que conste...). Para mí el American Gothic sería un subgénero con ciertos elementos comunes más o menos claros. Películas yanquis realizadas, sí, entre finales de los 60’s y finales de los 70’s, ambientadas siempre en el medio rural, preferentemente en ese medio-Oeste arquetípico que en cierta imaginería es el corazón espiritual de los Estados Unidos. Un medio-Oeste conservador y religioso, de comunidades pequeñas y cerradas, granjas apacibles, tartas de arándanos puestas a enfriar en la ventana y atardeceres dorado de verano. Pero que, tras esa imagen de postal costumbrista, esconde secretos inconfesables y horribles. Una especie de contrafigura siniestra de los cuadros de Edward Hopper. Como si la depresión de los años 30 no hubiese terminado nunca y se hubiera enquistado en el alma de la gente creando algo negro y terrible. Como si detrás de ese escenario de granjas de madera, campos interminables de maíz o de trigo y vías de ferrocarril hubiese algo espantoso, sucio, inconcebible. Como si esos graneros pintados de rojo con entramado blanco que tan reconocibles nos resultan escondiesen monstruos informes, asesinos degenerados y salas de tortura chorreantes de sangre.
Por otra parte, he de decir que yo acepto la expresión American Gothic como término para definir ese subgénero. Que me gusta incluso, pero siempre reconociendo que no tiene absolutamente nada que ver con el gótico literario ni cinematográfico del que antes he hablado. Lo de American Gothic no deja de ser una convención, una especie de licencia poética, un nombre elegido para etiquetar un tipo de cine que no guarda ninguna relación con lo que siempre se ha entendido por gótico pero que resulta evocador y hasta epatante. No obstante, precisamente porque al manejarlo sabemos de qué estamos hablando y somos conscientes de la distancia y las diferencias (de la absoluta alienidad, más bien) me parece un término válido e incluso sugestivo.
Bueh... pues una vez largado semejante tocho, toca decir que Let’s Scare Jessica To Death, la peli que ahora os presento, es una de las obras seminales (casi casi inaugurales) de ese subgénero, ese American Gothic que os acabo de presentar.
Realizada en 1971 por John Hancock (un director que volvió a tocar el tema fantástico en algunas producciones para TV pero que ni fue demasiado prolífico ni ha vuelto ha firmar nada de especial relevancia) y protagonizada por actores que también desarrollaron casi toda su carrera en el medio televisivo, la película ha ido adquiriendo un status de culto casi desde el principio (por cierto, que en España o algún país latinoamericano se estrenó como La Maldición De Los Bishop. Pero nunca he visto un audio en castellano por ningún lado).
Ni la historia es excesivamente original, ni el lenguaje utilizado resulta revolucionario, ni, en su momento, supuso ningún punto de ruptura con nada. Pero, no obstante, Let’s Scare Jessica To Death es, con todos los honores, uno de los momentos culminantes (e inaugurales) del American Gothic. Con una vocación perfectamente clásica, con escaso presupuesto (como pasa casi siempre) y con una sobriedad y contención narrativa admirables, la peli es absolutamente eficaz. Inquietante, elusiva, desazonadora (Sí... Ya sé que siempre empleo los mismos adjetivos... Pero es que son los que van a este tipo de películas, mes amis), no necesita truculencias ni golpes de efecto para conseguir su objetivo: meternos miedo.
Aquí no hay sótanos oscuros, ni pasillos interminables, ni casas siniestras, ni paisajes desolados, ni demás lugares comunes. Los cementerios que aparecen al principio de la película no tienen ningún carácter ominoso (se nos muestran a plena luz del día... Son casi parques por los que pasear). La vieja granja de los Bishop es simplemente eso: una vieja granja de madera en medio de un paisaje singularmente hermoso, junto a un río y un lago, rodeada de bosques. La comunidad donde Jessica y su marido se establecen parece, a primera vista, un pueblecito apacible y acogedor en el que nunca pasa nada.
Pero esto es American Gothic, mes amis. Todos esos elementos son parte integrante y necesaria del subgénero. Y ahí entra en juego lo que antes os he explicado. Detrás de toda esa apariencia reconocible y tranquilizadora se esconde algo oscuro y jodido; algo horrible y amenazador. Nuestro viejo conocido El Mal (así, con mayúsculas, para que dé más miedo). En este caso se trata de un elemento claramente sobrenatural, una mezcla de fantasma clásico y vampiro... Aunque en otros ejemplos (otras películas) el Mal puede encarnarse en horrores perfectamente humanos. Lo importante es que esté ahí, oculto, escondido tras el paisaje, esperando su oportunidad para entrar en acción.
Y así ocurre en Let’s Scare Jessica To Death. Poco a poco, de forma casi imperceptible, todo lo que en un principio era normal y apacible va quitándose la máscara y ofreciendo un rostro siniestro, maligno. La granja se llena de sombras y viejos fantasmas. El paisaje deja de ser apacible y bucólico y pasa a ser amenazante. El pequeño villorrio se convierte en un sitio hostil y peligroso. Incluso el lago y los bosques, a plena luz del día, parecen esconder horrores inimaginables.
Y Emily, claro, deja de ser esa jipi simpática y pelirroja que canta canciones de amor y siempre está sonriendo para parecerse, cada vez más, a la chica de un viejo retrato decimonónico en tonos sepia...
Aunque, y eso es uno de los puntos característicos de esta película, en el fondo nunca sabremos si todo lo que ha ocurrido (lo que está pasando delante de nuestros ojos) es real o una pesadilla de la mente trastornada de Jessica. Porque, no lo olvidemos, la pobre moza acaba de salir de una crisis psiquiátrica muy grave en la que incluso ha llegado a estar internada en un centro especial...
El ripeo procede de un DVD americano. Los subs los he traducido yo mismo porque, aunque circulaban por Internet algunas traducciones, no terminaban de gustarme del todo (manías de viejo). En realidad ésa ha sido la principal razón para colgarla.
Como siempre he cortado la peli en varios archivos con el File Splitter & Joiner. Los subs van aparte.
Y nada más, mes amis. Que voacés disfruten de la peli.



Links descarga

POR EL MOMENTO NO HAY LINKS


10 comentarios:

[LuS-k] dijo...

Que alegría ver funcionando de nuevo al Plan 9, se sentía fuertemente su ausencia, un saludo y un abrazo.

Elessar dijo...

Gracias estimado. Muy interesante la disertacion sobre el genero.
Slds,

El Ente Dilucidado dijo...

Pues sí, mes amis. Esto vuelve a funcionar.

Maese Zer anda liadísimo, y no podía actualizarlo. Así que me he puesto yo a colgar algunas pelis. Y como soy un zaforas, es posible que no lo haya hecho bien del todo (Zer es el que, realmente, controla la cosa técnica y los posteos propiamente dichos). Así que si notáis algún fallo (como la ausencia de etiquetas al final, por ejemplo) sed clementes y comprensivos, ejem.

Elessar dijo...

No hay problema estimado, mucho ha entregado Zer a este blog, y esperar es lo menos que puedo hacer.
No te preocupes por algun fallo, que conociendote sera muy raro, y ademas al lado de los errores garrafales que veo a diario en prensa, libros, noticias, television, publicidad y otros, seria una minucia.
Slds,

DAVIDEOMUSIC73 dijo...

PICATME ALEGRO VOLVAIS MIENTRAS NOS DEJEN-ABRAZOSSSS

davideomusic73 dijo...

me alegro la vuelta,animo mientras nos dejen.

isakishi dijo...

He tenido problemas con el 3 archivo, siempre llega 3 MB y se detiene, llevo como tres dia intentando bajarlo, no se si sea el servidor o el archivo.

Por cierto, gran blog el que tienes.

El Ente Dilucidado dijo...

Pues no sé qué pueda pasar, maese Ishakishi.
Acabo de testear el link. Lo he bajado, de hecho. Y lo he hecho sin problema. Ha bajado los 105 Mb que pesa sin dar ningún error.

Inténtelo hasta que el puñetero se deje. No se me ocurre ninguna otra solución (yo, en estas cosas, soy un analfabeto funcional).

A mí me ha ocurrido algo parecido con otros archivos y links en diferentes momentos. Y nunca he sabido a qué diablos podía deberse.

isakishi dijo...

Tras cuatro días y como 20 intentos por fin me podido bajar el link.

Sobre la película he de decir que me ha fascinado, nunca antes había observado algo así.

El termino "American Gothic" posiblemente sea lo mejor si es que se quiere etiquetar a este subgénero que a mi parecer diverge bastante del europeo y que solo lo conecta ese trasfondo de horror y sobrenatural. La atmósfera esta y no esta, como decirlo?. La atmósfera se puede sentir aun cuando no existe aquellos escenarios oscuros y tenebrosos, pero se puede percibir ese sentimiento que persiste a lo largo de la novelas góticas.

Musicalmente también me ha fascinado porque aunque la música es sobria y austera difiere bastante de ese estilo al sinfónico al que estábamos acostumbrado y crea su propio estilo. Posiblemente si alguna vez han escuchado "The Mantle" de Agalloch tal vez tengan una idea de lo que hablo.

Tal vez otro no sientan el mismo fervor que yo pero considero esta una joya.

El Ente Dilucidado dijo...

Es toda una joya, maese Isakishi.

Tiene usted toda la razón.