viernes, 30 de septiembre de 2011

The Legend Of Hell House (UK 1973) V.O.S.E.



Sinopsis:

La Casa Belasco es una enorme mansión construida a principios del siglo XIX por el excéntrico y depravado millonario que le ha dado el nombre. El edificio arrastra, desde la desaparición de su antiguo propietario, la terrible fama de estar encantada, hasta el punto de que varios intentos de acabar con su mala reputación han terminado de forma trágica. El nuevo propietario está decidido a volver a intentarlo y para ello contrata a un equipo formado por dos médiums y un físico especializado en campos de energía. Los tres, junto a la esposa de este último, deben pasar una semana en la casa y desentrañar el misterio.





Ficha Técnica

Director: John Hough / Productora: Academy Pictures Corporation / Guión: Richard Matheson (basado en su novela Hell House) / Fotografía: Alan Hume / Música: Derbyshire y Brian Hodson / Montaje: Geoffrey Foot / Intérpretes: Pamela Franklin, Roddy McDowall, Clive Revill, Gayle Hunnicutt, Roland Culver, Peter Bowles, Michael Gough / Nacionalidad y año: Reino Unido 1973 / Duración y datos técnicos: 95 min. Color. DVDRip. Versión original en inglés con subtítulos en archivo aparte.



Comentario
Decir que The Legend Of Hell House es una de las mejores películas de casas encantadas que he visto nunca puede sonar a una de mis típicas exageraciones a la hora de presentar un posteo. Sí... Ya sé... Soy incorregible, y este tipo de cosas sólo sirven para crear expectativas que, muchas veces, se ven defraudadas y, en consecuencia, ir reduciendo progresivamente la credibilidad de mis recomendaciones. Pero lo siento, mes amis. Soy así. Ya me vais conociendo. No lo puedo evitar.
Pues eso. The Legend Of Hell House es, ciertamente, una de las mejores películas de casas encantadas que he visto nunca. La mejor, de hecho, junto a The Haunting (Robert Wise 1963). Y lo digo con todas las consecuencias. LA MEJOR. Con todas las letras. Lejos, lejísimos de esos sucedáneos absolutamente inanes que en las últimas décadas (desde los años 90) ha perpetrado la industria a base de efectismos baratos, directores mongoloides, guiones escritos por críos de quince años (y dirigidos a chavales todavía más jóvenes, ejem), pésimas interpretaciones y los puñeteros, inevitables y omnipresentes efectos digitales que, a mí, me resultan más artificiosos que los dibujos animados de toda la vida.
Al contrario que en ésas, en The Legend Of Hell House las interpretaciones son excelentes (las de los cuatro intérpretes, porque no hay más… pero especialmente las de Roddy McDowall y la adorable Pamela Franklin, casi especializada en el género), la dirección es de una eficacia apabullante, los efectos especiales prácticamente innecesarios (pero resultones, cuando hacen acto de presencia) y el guión un prodigio de sobriedad e inteligencia, que consigue meternos el miedo en el cuerpo a partir del momento en que el grupo protagonista cruza la puerta de la mansión (si no antes) y mantenernos en tensión y con los pelos de punta durante la hora y media que dura la peli. Claro que viniendo de la mano del genial Richard Matheson, la duda casi ofende. Por cierto que Matheson no hizo sino adaptar su propia novela de casi idéntico título, publicada un par de años antes (en 1970 o 1971) y con una fidelidad casi pasmosa. El material era excelente, así que no hacía falta mucho esfuerzo (no obstante, seguro que si ahora le dedicasen un remake, serían capaces de crear la típica basura infográfica para público adolescente que se lleva en estos tiempos. No lo dudéis).
Yo vi esta peli con quince o dieciséis años, en el invierno de 1981-82, en la tele (la 2ª de TVE, el UHF que todavía se decía entonces) en un ciclo presentado por Chicho Ibáñez Serrador, titulado Mis Terrores Favoritos. Qué maravilloso programa fue aquel, coñe... Para un chaval como yo, aficionado desde temprano al terror cinematográfico y literario, era un auténtico regalo (la selección de pelis era espléndida. Al menos en esa primera temporada, que es la que yo vi). Y seguro que para cualquiera que pudiese verlo y lo recuerde habrá sido algo así como el inicio de su querencia, lo que despertó su interés en el género.
Uno habría jurado que el propio Chicho era el que seleccionaba las películas que se programaban, pero el día en que presentó ésta confesó que no la había visto nunca, y que albergaba serias dudas sobre su calidad (quizás el título le pareció demasiado tremendista). De hecho, escenificó la cosa “lavándose las manos”, literalmente… aunque en lugar de agua, utilizó sangre (o lo que por tal pasaba) en una de sus bromas de humor negro. Bueh… El caso es que a la semana siguiente, al volver a salir para presentar la peli de turno (ahora no recuerdo cuál era) volvió a mencionar la cosa y dijo que, pese a sus impresiones y comentarios referidos a La Leyenda De La Mansión Del Infierno, al haberla visto por fin (al mismo tiempo que nosotros, según él) la había encontrado verdaderamente buena, impecable, y que se retractaba de su prejuicios.
Yo no sé si don Narciso era realmente sincero o si todo formaba parte de una de sus particulares puestas en escena televisivas (en las que era un genio). Pero como fue os lo cuento. Al menos tal y como lo recuerdo (han pasado ya 30 años. Casi ná…).
Pero volviendo a la cinta, que es lo importante, me gustaría añadir algunas cosas más.
Su director, John Hough, había velado armas dirigiendo algunos episodios de la mítica serie británica Los Vengadores (cantera y pista de pruebas de algunos otros destacados realizadores y guionistas del Brit-Terror setentero, por cierto). Y, antes y después de esta peli, hizo cosas más que notables. Suyas son la interesantísima y hammeriana Twins Of Evil (Drácula Y Las Mellizas) y las producciones Disney Escape To Witch Mountain (La Montaña Embrujada) y su secuela Return To Witch Mountain (Los Pequeños Extraterrestre) que conocieron cierto éxito. En cualquier caso, no se prodigó demasiado en el género terrorífico, tocando, por así decir, varios palos. Unas veces con más acierto y otras (como en una de las secuelas de Un Hombre Llamado Caballo y algunas pelis más) con menos y alternando la pantalla grande con el medio televisivo. En cualquier caso, en The Legend Of Hell House estuvo sembrado, como suele decirse, y la película le salió absolutamente redonda, perfecta.
Curiosamente, cuando la película se estrenó alcanzó cierto éxito, hizo una respetable taquilla y tuvo un recorrido comercial normal. ¿Por qué comento esto como algo “curioso”? Pues porque en muchas ocasiones he hablado de esa especie de “crack”, de esa suerte de cesura que para el género terrorífico en general y para algunas películas concretas en particular supuso el estreno a finales de 1973 de El Exorcista. Y esta peli que ahora os presento es, precisamente, de ese año. No obstante, a diferencia de lo que les ocurrió a dos estrictas contemporáneas suyas como The Wicker Man o Messiah Of Evil (por citar dos joyas especialmente preciosas, dos auténticas películas-fetiche de este intratable sargento) a The Legend Of Hell House la cosa no le perjudicó demasiado. Ya digo, sin ser un boom de taquilla, tuvo su recorrido y su éxito.
¿Por qué unas sí y a otras no? No lo sé, la verdad... Las tres son espléndidos ejemplos de terror, obras espléndidas, redondas, auténticos clásicos del género. No obstante, y a modo de hipótesis, es posible que a favor de la cinta de Hough jugase un elemento que las otras dos no manejaban. A ver si sé explicarlo... Mientras que The Wicker Man y Messiah Of Evil son cintas difícilmente clasificables, que abordan historias de terror desde un punto de vista absolutamente original y novedoso, la historia que The Legend Of Hell House es más clara, más definida, más reconocible. Se trata de una peli de casa encantada strictu-sensu. No despista, no induce a equívocos. El eficaz tratamiento (y el excelente guión de Matheson) puede ser más o menos original, más o menos realista, pero no se permite ninguna alegría, ninguna indefinición. Da exactamente lo que promete. La gente que acudió a verla en su día al cine sabía lo que iba a ver (más o menos).
Bueh... Acabo de decir eso y tengo que matizarlo.Porque (no os riáis) lo cierto es que The Legend Of Hell House sí que hace trampas. Mejor dicho... hace una trampa, una sola. Sí, mes amis, hay un pequeño engaño ahí, un señuelo para atraer público, uno solo. Y ese señuelo, ese cebo tramposillo y mentiroso es el cartel elegido para su estreno (e, incluso, el propio título). Me explico: Observad otra vez el cartel de la peli, esa imagen tremendista de la calavera (con un globo ocular ocupando una de sus cuencas) sobre la casa maldita, mientras ésta chorrea sangre sobre una mano femenina. Todo muy tremebundo y horrible, muy espantoso, como de mucho miedo y mucha carnicería; muy poco sutil, la verdad. A cada uno os evocará una cosa, desde luego, pero seguro que, en general, todos coincidiréis en imaginar cierta truculencia visual, cierta explicitud sangrienta (no necesariamente gore). Pero nada más lejos de la realidad, mes amis. Porque la película elude radicalmente las explicitudes, las truculencias y hasta la sangre... No voy a decir que no sale ni una gota, porque alguna sí que sale (vamos... pero sólo dos o tres... Gotas, digo) y, desde luego, tampoco voy a destripar nada aclarándoos que en The Legend Of Hell House el Mal, la amenaza que anida en la casa y se cierne sobre los protagonistas, no necesita materializarse, ni adquirir forma, ni convertirse en un monstruo feo y malencarado con afición a destripar a nadie para dar muchísimo miedo. Lo mismo ocurre en esa otra inmensa película que es The Haunting (Robert Wise, 1963) y que junto a ésta forma el doblete de las, para mí, mejores cintas de casas encantadas del cine de terror moderno. Al fin y al cabo ¿Para qué diablos traicionar la historia, la atmósfera y, sobre todo, la inteligencia del público, dando forma física a algo que no la necesita para nada? A ver si aprenden de ellas los subdesarrollados mentales que dominan la industria en la actualidad y que son incapaces de hacer una película de terror fantástico sin meter, aunque sea con calzador, un monstruo o fantasma hecho con esa especie de dibujos animados sin gracia que llaman “efectos digitales”.
Y antes de terminar quiero añadir dos cosas más. La primera tiene poca relación con lo estrictamente cinematográfico; es, simplemente, otra de mis chifladuras sin importancia. Se trata del nombre del antiguo propietario de la casa, y de la casa en sí. Un tal Emerich Belasco (la mansión se conoce como Casa Belasco). Nombre castizo e hispánico donde los haya, vivediós (aunque en el listín telefónico aparece muchas más veces con V que con B, ejem). Bien... Cualquiera pensaría que el tío Emerich era de origen español o asimilable. Si bien en la peli no hacen alusión a ello en ningún momento en la novela Matheson presenta al individuo (y a su apellido) como de origen magiar. Húngaros, vaya...
Es posible que el apellido exista en Hungría y que sea una coincidencia, pura homofonía (como, por ejemplo, Bela-Vela. De hecho, hay una cineasta francesa de origen húngaro que se llama Josianne Balasko, o algo parecido). Pero como que no puedo evitar mencionar la cosa... Siempre me ha hecho gracia eso de que en algunas pelis anglosajonas asignen a apellidos claramente españoles (ahora mismo recuerdo Manero, Balboa o Vega, todos procedentes de pelis muuuuy famosas) un origen muy distinto del que les corresponde (italiano en esos tres casos. Pero hay más ejemplos). Quizás en este caso no se trata de eso, sino, ya lo he dicho, de una simple cuestión de homofonía. Pero bueh... no puedo evitar nombrarlo.
La segunda es un detalle con su punto mitómano. Como ya os he dicho, en esta película apenas salen cuatro actores, los componentes del equipo investigador en la mansión encantada (Roddy McDowall, Pamela Franklin, Clive Revill y Gayle Hunnicutt). Aparte de ellos también aparecen un par de personajes, al principio (el actual propietario de la casa, que les encarga el trabajo, encarnado por Roland Culver, y una especie de guardés al que da vida Peter Bowles) aunque éstos salen sólo un minuto o dos. Bueh... Pues además de esos seis, también hace una brevísima (y curiosa) aparición el entrañable Michael Gough, todo un icono del viejo Brit-Terror clásico, con su aspecto de gentleman impecable, tan apropiado para protagonizar una novela de Wodehouse como para encarnar una especie de réplica británica a Vincent Price. Esas cosas (lo de la aparición de Mr Gough, digo) siempre son detalles de agradecer, coñe.
Y nada más, maeses. Por esta vez ya está bien de rollo.
Sólo insistir en lo que les dije al principio. Para mí (y junto a The Haunting) ésta es la mejor película de casas encantadas que he visto nunca. En serio.
Que voacés disfruten de la peli tanto como lo he hecho yo





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7 comentarios:

Duende dijo...

Felicitaciones por su blog...¡¡es terrorificamente fantástico!!.

Alavanzas aparte, esta producción que nos presentas me ha parecido magnífica. He pasado un buen rato no solo por la obra en sí, sino que me ha transportado y recordado cuando en mi infancia me arrastraba desde mi cama hasta debajo de la gan mesa de madera que presidía el salón-comedor (que hacía las veces de cuarto de la tele) de la casa de mis abuelos...allí subrepticiamente disfrutaba escondido y acojonado, de las pelis de terror del señor Chicho.

Al ver o mejor dicho recordar esta peli...no puedo más que estar de acuerdo con usted en que el cine actual (todo no) y en particular el Hollywoodiense es una bazofia que rezuma plagio por todos los fotogramas de su metraje....si se tragó usted "The Haunting (La Guarida) sabrá a lo que me refiero.

Un saludo y le animo a que siga rescatando tan excelentes producciones.

Arrebato Demencial dijo...

realmente excepcional, tambien he pasado un muy buen rato, no se si es la mejor pelicula de la tematica "casas encantadas", pero sin duda alguna es la mejor de las que he visto, muchas gracias por estar, por seguir posteando estas JOYAS, por el TRABAJO de traducción...en fin..GRACIAS!!!!
Ah! y como dices y como tambien apunta el sr. duende, totalmente de acuerdo con el cine actual, almenos una gran porción es y son plagios desafortunados, en el mejor de los casos.
Salut!

Cars dijo...

Good job

Infinity Wallpaper dijo...

Nice blog

La vaginite dijo...

Code of great

Carabo dijo...

¡¡¡felicidades por tu blog!!! Sólo echo en falta pasar páginas al leerte. Deberías escribir un libro, en serio.

Mírame si el enlace 3 (http://www.megaupload.com/?d=9ZBUUKY1) está bien o qué; llego toda la noche deseando que no me aparezca lo de "Lamentablemente no está disponible en este momento..."

Bueno, mañana seguiré probando a ver... :-)

Tú sigue enseñándonos.

Carabo dijo...

Ya funciona el dichoso enlace 3; lo que me ha costado... :-)))