domingo, 9 de mayo de 2010

Simon, Rey de los Brujos (1971) (Dual y V.O.S.E.) ("Simon King Of The Witches ")






sinopsis:

Simon es un tipo extraño que vive en las alcantarillas de Westside, una especie de suburbio de una capital californiana (Los Ángeles o San Francisco; no queda claro). Pero no es un vagabundo, de la misma forma que no lo eran los antiguos anacoretas que se retiraban a vivir en una cueva del desierto o de las montañas... Como ellos, Simon es en realidad un místico, un iniciado que busca, de ese modo, aislarse de la sociedad para perfeccionar su espíritu y adentrarse más profundamente por el camino que ha elegido.

Porque Simon es, en el sentido literal de la palabra, un Mago. Un auténtico adepto y practicante de la Alta Magia, conocedor de los Arcanos y depositario de un poder mayor del que, a primera vista, pudiera parecer…





Ficha Técnica

Director: Bruce Kessler / Productor: Joe Solomon para Fanfare Films Inc. / Guión: Robert Phippeny / Fotografía: David L Butler / Música: Stu Phillips / Montaje: Renn Reynolds / Intérpretes: Andrew Prine, Brenda Scott, George Paulsin, Gerald York, Norman Burton, Wiliam Martel, Art Hern, Buck Holland, Lee J Lambert, Harry Rose, Angus Duncan, Ray Galvin, Ultra Violet, Richmond Shepard, Allyson Ames, Michael Ford, Richard F. Graylin / Nacionalidad y año: Estados Unidos 1971 / Duración y datos técnicos: 99 min. Color.


Comentario



No sé si lo he dicho alguna vez en este blog, pero si no es así, ya va siendo hora de que lo comente. Casi siempre que hablo del terror de los años 60's traigo a colación una peregrina teoría (mía y, por lo tanto, seguramente equivocada) según la cual la hegemonía de la época pertenece, por derecho propio al Cine Europeo (de terror, digo). Las glorias del Terror europeo y su hegemonía indiscutible abarcaría un periodo que iría (aproximadamente) de mediados de los 50’s hasta principios de los 70’s en detrimento de la producción de origen estadounidense (con permiso de don Rogelio Corman y algunos otros).

Bueh... Esta burrada mía hay que matizarla un poquico reconociendo la existencia de una corriente más o menos copiosa (y curiosa) de pelis yanquis de serie B y Z bastante interesante y digna de reivindicar (desde pequeñas joyas olvidadas como "The Witchmaker" o "The Brotherhood Of Satan" hasta bizarradas descacharrantes del estilo de las que publica en DVD esa entrañable serie titulada Something Weird Video). Bueh... Pues la peli de la que ahora nos ocupamos pertenece a ese momento. Y, desde luego, a la primera categoría (la de las pequeñas joyas más o menos ocultas que urge reivindicar).


Verdaderamente, en la segunda mitad de los 60’s y durante los primeros 70’s (antes de 1973) hubo una especie de moda brujeril y satánica en el cine americano de serie B con la suficiente entidad como para crear algo parecido a un subgénero. Algo que, a veces, se ha pensado que había surgido a rebufo del éxito de "La Semilla Del Diablo" de Polansky, pero que, a mi parecer, es más o menos independiente (aunque es verdad que a partir de 1968 deja notar ciertas influencias de la peli polanskiana).


Bueh, pues esta película forma parte de todo eso. Pero con matices.


En el libro "American Gothic, El Cine De Terror USA 1968-1980", coordinado por Antonio J. Navarro (lo recomiendo a todo aficionado al género) se da cuenta de esta especie de subgénero brujeril-diabólico siquiera sea de forma sucinta. Y se establecen algunas de sus curiosas características, entre las que destacan la presentación de sociedades adoradoras del diablo o sectas brujeriles en escenarios rurales, más o menos aislados, del profundo sur o del medio oeste (jugando a aplicar la “otredad” a una especie de América profunda contrapuesta al medio urbano... una América atrasada, hostil, encerrada en sí misma) y la insistencia en el carácter más o menos comunitario de esos satanistas, esas brujas (como una especie de versión distorsionada de la sociedad americana tradicional). Sólo esos dos elementos ya diferencian claramente esta “corriente” de lo que plantea "La Semilla Del Diablo" y marcan una distancia evidente. Aunque hay más...

Curiosamente, "Simon, King Of The Witches" no reúne ninguna de ellas. Pero tampoco se parece a la peli de Polansky. Como en ésta, la acción se desarrolla en un medio urbano y moderno. De igual forma, las brujas y magos que aparecen no forman sociedades comunitarias reconocibles (de hecho, Simon es una especie de francotirador, de outsider solitario que va por libre) sino que se mueven con normalidad en el ambiente de su tiempo... Pero ahí acaban las coincidencias entre las dos cintas.


Así pues, la peli protagonizada por Andrew Prine es, por decirlo de alguna forma, doblemente rara. No guarda parentesco con el satanismo moderno y urbano de "La Semilla Del Diablo" ni con las brujerías rurales y comunitarias del subgénero de finales de los 60’s. Es otra cosa... Va tan a su aire, tan “por libre” como el propio personaje protagonista....


Con lo que sí guarda muchísima relación es con el ambiente de su época. O, por decirlo mejor, con el inmediatamente anterior, con el de la Costa Oeste americana durante la segunda mitad de los 60’s (la película es de 1971, pero en espíritu es un producto de la psicodelia yanqui de 1966-69). Y no sólo por su estética sino, sobre todo, por el argumento. En "Simon King Of The Witches" no hay satanismo strictu sensu. Simon es un mago “pagano”, que adora a las viejas deidades (Afrodita, Poseidón) y que se dirige, de tú a tú, a los dioses antiguos. Es un verdadero mago, que se permite el lujo de reirse de los cultos teatrales tipo Wicca (hay una escena antológica, ya citada en el comentario de Pasadizo.com) con toda su parafernalia tardo-jipi y pre-New Age, poniendo en solfa la moda “ocultista” que azotó USA a finales de los 60’s. Y que, cuando recurre a las “fuerzas oscuras”, no invoca al diablo sino al siniestro Moloch, el dios fenicio y cartaginés al que sus adoradores sacrificaban niños.


Hay un comentario de Rubén Risco en una página llamada Pasadizo.com que relaciona a Simon con el Dr. Extraño, un personaje de comic de la Marvel por el que yo siento auténtica adoración (desde que era un crío de ocho o nueve años y leía sus tebeos… a pesar de que en las portadas ponía “Historias Gráficas Para Adultos”). Verdaderamente, Simon guarda muchísimos paralelismos con el viejo y querido Stephen Strange. Aunque también es verdad que mientras el hechicero supremo (así lo catalogaban) era un tipo con clase de la Costa Este, un cirujano retirado, elegante y chick (hip, que se decía entonces) que vivía en una casa en pleno centro de Nueva York (en el cogollico… en el mismísimo Greenwich Village) asistido por un criado llamado Wong, rodeado de bellas mujeres (tan elegantes y estilosas como él) y vestido como un figurín de revista de moda (de 1968, of course) el bueno de Simon es una versión pobre y eremítica… Alojado en un colector de desagüe para la lluvia, malviviendo a base de vender amuletos y realizar hechizos de amor doméstico, moviéndose en la California de finales de los 60’s y principios de los 70’s, entre freakies, homosexuales, yonkis, jovenzuelos descarriados, chaperos, camellos de poca monta y burgueses hastiados en busca de emociones fuertes, drogas fáciles y experiencias sexuales alternativas…

Pero, al mismo tiempo, la sordidez del ambiente en que se mueve Simon, de toda la película en sí, es también una seña de identidad. Una declaración de principios y, al mismo tiempo, un reflejo perfecto de su época.

Antes he dicho que la peli, desde un punto de vista espiritual, es un producto de la América tardopsicodélica de 1969… Pero no es cierto. Voy a contradecirme. En realidad es un producto perfectamente acabado de su propio tiempo. De ese 1971 en el que los 60’s ya sólo parecían un chiste. Ese 1971 en el que todas las esperanzas se habían acabado. Ese 1971 en el que la parafernalia bienintencionada y buenista de la Era de Acuario se había ido a la mierda, dejando sólo frustación, mal rollo, sordidez y melancolía. Ese 1971 que estaba en mitad de ningún sitio (estética, espiritualmente) sin saber para dónde tirar… Y que presentía que lo que iba a venir no era, ni de lejos, parecido a lo que había quedado atrás. Que lo que venía era muy distinto. Todavía no había llegado la crisis de 1973, pero había cosas que ya “flotaban” en el ambiente. Las drogas (la heroína, sobre todo) habían dejado de ser una pose estética para convertirse en algo parecido a un arma de destrucción masiva (y generacional). La fiesta había terminado.


Los personajes de "Simon King Of The Witches" viven ese momento. Son los restos del naufragio sesentero. Acaban de despertar del sueño de 1967-69 con una espantosa resaca... Pero todavía no se dan cuenta del todo. No se han enterado. La realidad es sórdida, triste, acanallada. Pero ellos creen que nada ha cambiado (o no ha cambiado lo suficiente). Todos salvo Simon... Aunque es posible que incluso el propio Simon no sea todo lo consciente que debería del nuevo signo de los tiempos.

Si uno, tras descargar la peli, abre el archivo .avi y le da un repaso rápido (para comprobar qué tal se ve) puede llevarse una impresión equivocada. Esa especie de aire tardopsicodélico y post-sesentero que he señalado antes puede hacer pensar, como ya he dicho, en la California de 1967-68... Hay una estética que, a primera vista, nos recuerda cosas como la portada del primer disco de los Grateful Dead o esa interpretación vía LSD de Alicia En El País De Las Maravillas que es el White Rabbit de los Jefferson Airplane. Pero no. Cuando te pones a ver la película observas que el espíritu no es ése. Que, por seguir con el símil musical, la cosa está más cerca del lado oscuro de los Doors o de la aspereza nihilista de las canciones de los Stooges. Aquí no hay flores en el pelo, amor universal ni colorines brillantes. Aquí hay bolsas vacías, basura, rincones sucios, jeringuillas usadas, egoísmo, desesperanza y desencanto.



A pesar de todo lo dicho la película tiene su punto pop. Tal vez porque, tristezas aparte, Simon sigue siendo un trasunto humilde de ese Dr. Extraño del que antes hemos hablado (superhéroe pop y psych por antomasia de la factoría Marvel...). Y, sobre todo, porque era prácticamente imposible hacer una peli de tema mágico en 1971 sin beber de las fuentes tardopsicodélicas, omnipresentes hasta un par de años antes. Pensad, además, en la fiebre esotérica y mágica que azotó la Costa Oeste durante la segunda mitad de los 60’s. Recordad que Anton LaVey funda la Iglesia Satánica en 1966; que los cortos “Mágickos” de Kenneth Anger son de esta misma época ("Scorpio Rising", "Celebration Of My Demon Brother", "Lucifer’s Rising", etc); y que la revalorización de figuras como Aleister Crowley y otra fauna ocultista de principios de siglo y su apropiación por parte de la cultura pop tiene lugar en esos años.


Y una última cosa para terminar. Una de mis chifladuras sin importancia y que, en realidad, no tienen mucho que ver con la peli en sí.

Hay un detalle en esta película que me resulta sumamente llamativo: En todo momento, la lluvia tiene un carácter negativo. No es un mero meteoro. Es algo malo. Obliga a Simon a abandonar su refugio en el colector del alcantarillado. Se desencadena como tormenta para anegar Westside y sumir a la localidad en el caos... La lluvia siempre es mala.


Y me llama mucho la atención que eso ocurra en una película ambientada en California (no tengo claro si en el sur –Los Ángeles- o en el centro –San Francisco-) porque, salvo en el extremo norte de ese Estado, la lluvia no es precisamente abundante. Vamos... que California no es un sitio lluvioso ni muchísimo menos. La mayor parte de su territorio es de clima mediterráneo, con índices pluviométricos muy bajos y cuenta, además, con un buen porcentaje de zonas muy áridas y secas.

Y digo que me llama la atención porque eso aparece también en el lenguaje pop de esa época y esa zona... Siempre me ha extrañado la connotación tan negativa que tiene la lluvia en las canciones de gente como la Creedence Clearwater Revival (la lluvia es una amenaza, una metáfora de la guerra de Vietnam o de la desesperanza), los Doors y otros grupos californianos de los 60’s. Gente que vivía en sitios donde llueve más bien poco (y, cuando lo hace, no de forma especialmente torrencial) es curioso que tuviera tan mal concepto de un meteoro que no sólo es necesario sino que, en el fondo, tiene un aura poética bastante evidente (y connotaciones positivas en muchísimos casos).


No sé... Es una cosa rara.


El archivo subido es, como ya he comentado, un ripeo hecho por mí de un DVD original americano. Le he metido una pista de audio en castellano que aproveché de un excelente montaje realizado por un equipo que se autodenomina Miskatonik (aunque hay algunas partes sin doblar). No obstante, hemos colgado unos subs íntegros, para la Versión Original (Y digo “hemos” porque he contado con la inestimable ayuda de un compañero llamado Arch Stanton para este posteo (uséase, que es otro trabajo en equipo, mes amis). A ese respecto quiero hacer una precisión: El doblaje es muy malo. Horrible. Pésimo. Uno de esos doblajes hechos deprisa y corriendo para el mercado videográfico (en los 80’s... durante la fiebre de las ediciones en VHS) que resulta penosísimo. Desde el actor que dobla a Andrew Prine hasta los que “cubren” a los secundarios, todo es desafortunado y fallido. La voz de Prine, que en la V.O. suena grave, seria, eficaz y creíble, no tiene nada que ver con la de su doblador (que, además, sobreactúa de una forma impostada y, a veces –muchas- ridícula). Y, para terminar de arreglarlo, la traducción también parece forzada y apresuradilla. Vamos... Un desastre.Recomiendo encarecidamente a todo aquel que sienta un poquico de interés por esta peli que la vea en V.O.S.E. De verdad. Es que entre una y otra versión (la doblada y la original) hay tanta diferencia como entre una película buena y otra mala… En serio.


Además, los subs los he traducido yo (ejem...) uséase, que son "de fiar" (jejejeje).

Y nada más. Como siempre, la he cortado con File Splitter & Joiner y, por una vez, la he subido sólo a Megaupload. Ocupa muchísimo… Sus buenos dos Gigas… Pero es que he querido que tuviese la mejor calidad posible de imagen y sonido.

Pues eso, que la disfruten voacés.



Links descarga

(Megaupload)


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Subtítulos (versión completa. Para verla en V.O.S.E. OPCIÓN RECOMENDADÍSIMA, que conte):

http://rapidshare.com/files/366363272/Simon__King_Of_The_Witches__dual__by_Sgt_Howie.srt






3 comentarios:

Dr. Who dijo...

Hola Ente dilucidado! increíble película y encanto el comentario tan acorde con el filme muy buenas apreciaciones, también había llegado a la misma conclusión acerca de la epoca de finales de los 60's principios de los 70's acerca de todad esa modilla satanica que se creo en aquellos dias muy interesante como ha cambiado el cine de terror soy un fan de este genero, gracias por compartir este espacio.

Ecran dijo...

Estimados de ente dilucidado. pueden por favor resubir esta pelicula a rapidshare. ¿ sera posible? Gracias miles, de antemano.

Ahab Ducasse dijo...

Por favor! podria enviarme los subtitulos! si si si? gracias de antemano me dices para enviaros mi dirección.